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ABDOMINOPLASTIA MINIABDOMINOPLASTIA

La Abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que fue sido diseñado tanto para hombres como para mujeres.

Tiene como objetivo remover el exceso de piel y grasa del abdomen, uniendo los músculos rectos abdominales para mejorar el vientre prominente y la cintura, y produciendo una cicatriz transversa, a nivel abdominal inferior, de tal forma que queda disimulada o escondida dentro del vestido de baño, o la ropa interior. Este procedimiento implica la transposición del ombligo, y consecuentemente una cicatriz peri-umbilical que queda muy bien disimulada.

Se lo realiza sobre todo en pacientes que han tenido uno o varios embarazos que han dejado la pared abdominal (músculo y piel) flácida y distendida, que presenta estrías cutáneas, sobre todo en la parte infra-umbilical, y con presencia o no de excesos grasos localizados. En estos casos una simple lipoescultura, así sea con láser, no logrará corregir éstos problemas, por lo que una abdominoplastia será el procedimiento de elección.

La mini-abdominoplastia es un procedimiento menos amplio que el anterior, donde se elimina quirúrgicamente una parte pequeña de piel en la parte supra-púbica, sin que exista transposición umbilical, y con una cicatriz supra-púbica más pequeña que en la abdominoplastia. Si es necesario, la separación de los músculos rectos abdominales es tratada igualmente en el mismo tiempo.

PREPARACIÓN

Esta cirugía es considerada ya una cirugía mayor, donde previamente se deben realizar exámenes de sangre y de orina, si existe algún problema de salud, el mismo debe estar controlado adecuadamente por su especialista, y si fuese necesario, una autorización previa de su médico tratante es necesaria. Si la paciente tiene más de 45 años, un EKG de rutina y evaluación por un cardiólogo será solicitado. Si existiesen várices en los miembros inferiores, un tratamiento o recomendación de un cirujano vascular es lo aconsejado. Se debe prever para el día de la cirugía una faja modelante compresiva, que será utilizada desde el día de la cirugía hasta 2 meses después. El día anterior de la cirugía habrá una visita a mi consultorio para tomar fotografías, firmar el consentimiento informado, realizar los dibujos sobre la piel de lo que se va a realizar durante la intervención. Para éste momento se definirán las áreas de excesos grasos que serán tratados por lipoescultura simultáneamente, lo cuál se lo puede realizar, no solamente del área abdominal, sino de todo el contorno del tronco, la espalda, eventualmente brazos y muslos y otras áreas que se quisiesen corregir con lipoescultura. Esto es lo que actualmente se lo denomina la “LIPOABDOMINOPLASTIA”. Este procedimiento de lipoescultura previa se lo podrá realizar con procedimiento tradicional o con laser. También se puede prever la realización de un lipofilling o lipotransferencia simultáneamente en las áreas que se desee, generalmente los glúteos.

CIRUGÍA

Esta cirugía puede realizársela con anestesia conductiva o anestesia general, dependiendo de las áreas a intervenir, de los deseos y de las necesidades particulares del paciente. El paciente debe estar en ayunas al menos 8 horas, y acudir a la clínica al menos 2 horas antes de la hora planificada de cirugía.

Se le colocarán unas medias antiembólicas, el médico residente realizará la historia clínica, y se canalizará una vía en la vena del brazo. Al momento de subir al quirófano, el paciente debe hacerlo con su faja.

Una vez terminada la cirugía, el paciente será trasladado al área de recuperación, donde será monitorizado permanentemente hasta asegurar una estabilidad de todos los signos vitales y el control del dolor según las indicaciones del cirujano y del anestesiólogo.

RECUPERACIÓN

A continuación, cuando en el área de recuperación ha verificado la perfecta estabilidad del paciente, éste es trasladado a su habitación, donde el equipo de enfermería seguirán las instrucciones emitidas por el anestesiólogo y por mi persona. Generalmente se necesitan 2 días de hospitalización, tiempo necesario para que el paciente regrese a su casa sin problemas. Los drenajes que son pequeños tubos que eliminan sangre y fluídos del área operada para que éstos no se acumulen debajo de la piel del abdomen, son retirados entre el 2do y 7mo día después de la cirugía, según como se vaya dando la producción de los mismos.

Antes del alta, se le realizará una curación y cambios de apósitos, y se darán las indicaciones y medicación a tomar necesariamente después de la cirugía. Si no se han retirado los drenajes, se le dará las indicaciones específicas para el cuidado de los mismos. Si bien el paciente sale a su casa, nosotros estaremos pendientes de su evolución, y si existiese cualquier inquietud, usted nos podrá contactar telefónicamente en cualquier momento.

De 3 a 5 días después del alta, realizaremos un nuevo control en el consultorio, donde haremos un cambio de apósitos, y si no se han retirado previamente los drenajes, se lo realizará en éste momento. Así mismo se retirarán un poco de puntos de sutura, y se evaluará el proceso de cicatrización. Cuando se hayan cumplido 10 a 12 días de la intervención se realizará un nuevo control, donde se terminarán de retirar todos los puntos, y lo más probable es que se le envíe a realizarse los drenajes linfáticos posoperatorios para favorecer la reabsorción de la inflamación producida por al cirugía. Esto favorecerá una recuperación más rápida, lo que le permitirá que alrededor de los 15 días después de la cirugía ya pueda retomar sus actividades normales, incluyendo su trabajo.

También se le darán las medidas pertinentes para cuidar las cicatrices, procurando su evolución hacia una cicatriz estéticamente adecuada.

Desde éste momento, un control cada mes será la norma, para dar un seguimiento a la recuperación adecuada, y en el caso de que fuese necesario, aumentar medidas para procurar una evolución hacia un resultado óptimo. Hay que enfatizar que, como con otros procedimientos, el resultado definitivo apenas podrá ser evidente entre los 3 a 6 meses posteriores a la cirugía, y en caso de las cicatrices, éstas son evolutivas hasta al menos 12 a 18 meses después, por lo que éstas son al inicio muy visibles, turgentes o duras, rojas o violáceas, algo dolorosas a la presión, y susceptibles a tratamientos de mejoría de las mismas.

Como se dijo anteriormente, el uso de la faja posoperatoria es obligatorio 24 horas al día durante el 1er mes, y durante el día y descansado de su uso por las noches durante el 2do mes posoperatorio. El estricto seguimiento de ésta recomendación redundarán en los resultados esperados. Los drenajes linfáticos ultrasónicos u otros, se los realizará en promedio 3 veces por semana, durante 4 semanas. No está por demás resaltar la importancia de una adecuada alimentación durante éste período, para no provocar acúmulos grasos o aumentos de peso indeseados, riesgo incrementado por la limitación a la actividad física fuerte durante los 3 primeros meses.

RIESGOS

Como en toda cirugía, los riesgos durante o después son posibles. Estadísticamente hablando sin embargo, el riesgo relativo a presentar una de éstas complicaciones son mucho menores al riesgo que tenemos todos los días al cruzar una calle, tomar nuestro automóvil o viajar en avión. Además, como lo anotamos previamente, previo a la cirugía se tomar una serie de precauciones para minimizar éste riesgo.

Los riesgos para ésta cirugía son la infección, hematomas, dehiscencia de suturas, retraso de la cicatrización, cicatrices ensanchadas, cicatrización patológica con presencia de cicatrices hipertróficas o queloides, irregularidades de superficie cutánea, asimetrías pequeñas. El riesgo más importante para la salud y la vida de los pacientes son la tromboflebitis y la tromboembolia pulmonar, complicaciones posoperatorias serias, que ameritan un tratamiento en un área de cuidados intensivos con profesionales especializados en el manejo de éstas patologías para que pueda sobrellevárselas con éxito.

El problema más frecuente en éste tipo de cirugías (10%) es la aparición en los días posteriores de lo que se denomina “seromas”, que no es más que la acumulación bajo de la piel del abdomen, de un exudado sanguíneo, es decir agua con proteínas, líquido que debe ser retirado mediante punción transcutánea regularmente, 1 a 2 veces por semana hasta su completa desaparición, lo que sucede generalmente en el 1er mes después de la intervención. Estas punciones son muy sencillas, indoloras, y no reviste ninguna gravedad ni afectación en el resultado final.

RETOQUES

Los retoques de ésta cirugía, que implican pequeñas cirugías que irán dirigidas a mejorar el resultado obtenido, son sobre todo a nivel de la cicatriz supra-púbica, la cuál puede ser rehecha en su totalidad o parcialmente, lo que incluye eventualmente la corrección de excesos cutáneo grasos que pueden ser visibles en los extremos de la cicatriz. También eventualmente la corrección de pequeños acúmulos grasos que pueden ser algo evidentes después de la eliminación de la inflamación pos-operatoria, sobre todo en casos donde la cantidad de grasa retirada durante la primera cirugía fue importante.


 




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Estadisticas Dr. Roberto Almeida
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